domingo, 4 de enero de 2015

Mis libros, sentimientos tangibles de una etapa borrada.

Hoy mi hija me pidió que le buscara un libro entre la inmensa montonera indispensable de libros que he ido acumulando a lo largo de mi vida. Buscando, me dí cuenta de que puedo escribir mi paso por la vida a través de ellos. Curiosamente no por la clase de libros si no por los sentimientos que encierran mis recuerdos de la etapa en que los leí.
Buscaba "Eva Luna" de Isabel Allende y sé que lo leí, me gustó y la sensación de involucrarme tanto en el libro que olvidé mis problemas de ese momento. Cuando mi hija me preguntó que si estaba bien y de que iba, solo pude responderla que a mi me gustó mucho pero no recordaba de que trataba. Mi mente ha borrado parte de mis historias cuando estaba con depresión, son pocos los recuerdos reales que tengo de esa etapa. Hay veces que salen a relucir anécdotas de entonces y me resulta curioso la visión de los demás frente a la mía de aquello que aconteció. Supongo que mi cerebro es muy sabio y borró todo aquello que de algún modo no merece la pena ser recordado pero tengo esa extraña sensación de haber perdido parte de mi vida. 
Entre todos los libros que tengo, sé perfectamente cuales he leído, los que dejé de lado por no ser capaz de terminarlos o casi ni empezarlos y los miles de sentimientos e impresiones que me rondaban en el momento de leerlos. Por ello y por muchos momentos inolvidables son tan importantes para mí esos libros y soy incapaz de deshacerme de ellos. Es una parte importante de mi vida, aquella que puedo recuperar en cualquier momento y jamás perderé. Ahora consciente de lo importante de no perder ni un solo recuerdo más, he decidido volver a leer "Eva Luna" y recuperar aquel momento aunque sea solo una parte de mis sentimientos, con ellos recuperaré uno de los mejores recuerdos de aquella maldita etapa. 





Mar, rosa azul.