domingo, 28 de julio de 2013

Un jardín entre la niebla I

Ayer tuve ocasión de estar con mamina. 
Al llegar voy directa a darle un beso y siempre la encuentro en su sillón sentada, ve la tele.  Mamá me cuenta que tuvo un día tranquilo y ella está viendo "los goonies" esa escena en la que Sloth cual pirata acude al rescate,  junto con gordi, de los demás chicos. Antes de darle el beso le digo: "¡Anda, los goonies" y le añado esa frase de la película que dice: "¡Hola chiiiicos!" justo antes de deslizarse por la vela del barco. Ella me mira, me escucha, escucha la frase en la película, se extraña y ¡¡ríe!! Jajaja su primera sonrisa junto a mi en el día.
La beso y como un ritual me siento a su lado, le cojo su mano y espero a entender algo entre esos murmullos que incansablemente repite, se le olvidó hablar alto hasta que su hija cual de una niña se tratase la reclama: "¡habla más alto mama!" y entonces hace caso a la reprimenda y habla en alto y siempre pregunta. 
Trata de recordar algo que vio otro día, en otro momento pero no sabe expresar que o cuando fue, se agobia, le cambio de conversación para que no intente aferrarse a un recuerdo que no vendrá tan nítido como ella quiere y rápido reacciona y me sigue el hilo.
A veces la tratamos como una niña porque se comporta como tal pero ¡cuidado! si se da cuenta puede lanzarte un sin fin de insultos que podrían romper todos los protocolos, hasta los de una convención de los mejores insultos. Como dice mi mamá, su hija: "insultar se le da de maravilla" ¡No es fantástico! ¡Hay cosas que recuerda! ;-)
Llega la hora de cenar y ha dicho que solo cena si es un chocolate calentito. Mientras mamá prepara su chocolate ella quiere ir a la parte de abajo de la casa y hay que quitarle esa idea, con su poca movilidad resulta casi imposible bajar las escaleras, para salir a la calle hay otra puerta que da al jardín y no necesita bajar más que 3 o 4 escaleras. La pongo en una silla, tipo oficina con ruedas, que mamá ha habilitado para poder moverla por la casa puesto que la habitual silla de ruedas no entra por las puertas. Ella se niega a sentarse quiere ir andando pero se le olvida como se dan los pasos y arrastra los pies sin mucho éxito, a si que la obligo a sentarse y ella frunce el ceño y me mira con mala cara a lo que yo, le digo: "Uuuuyyy!! Que cara más fea" y ella me responde: "pues la que tengo ¡No te jode!" jajaja no puedo evitarlo, me recuerda que es y será genio y figura.
Mientras se toma su chocolate, no consiente que nadie se lo dé, empieza a caerle el chocolate por la barbilla, también tiene principio de parquinson y sus manos no responden bien. ¡Teníais que ver que churretes! Y ¡Como disfrutaba mientras se lo tomaba! Le digo: "¡Que churretes!" y me rio, ella me mira y ¡¡¡empieza a reír a carcajadas!!! 
¡Que momento más feliz! 
Una última anécdota antes de ir a dormir, una última sonrisa del día...
Solo espero poder disfrutar de otros muchos momentos como estos y pedirle a la vida un pequeño jardín para reír con ella dentro de esa niebla.


                           
         
  

Mar, rosa azul