lunes, 7 de abril de 2014

Libre por un instante...

"Sé libre un instante y lo serás siempre, pues siempre es un instante" 

Una frase que elegí entre muchas en el puesto de un artesano, escrita en un marcapáginas. 

Y así elegí que fuera la mañana de domingo, libre, sincera, sencilla y llena de instantes inolvidables, esos instantes que se vuelven recuerdos, bellos recuerdos que acumular en la mente para hacerte fuerte en esos momentos débiles y austeros en alegría.

            

Pasear por el rastro es volver a la infancia, aquellos momentos inolvidables de la mano del abuelo Manolo que buscaba entre puestos aquel libro, revista o utensilio que mereciera la pena ser recuperado. Aquellos cromos que faltaban de una colección o un transistor nuevo para la alcoba.
Pero también es volver a la juventud, aquella etapa que paseando con mi novio, rebuscando entre montones alguna pieza para su ordenador, aquellas navajas multiuso para llevar en nuestra próxima salida de acampada o algún disco de vinilo que añadir a nuestra larga colección.
En el presente, vuelvo de la mano del que ya es mi marido, buscando entre puestos, todo y nada. El mirar los rincones, su gente, las vivencias que se acumulan en las calles. Conversaciones cruzadas que te hacen cómplice del bullicio y su alegría. Cada puesto es un pequeño mundo artesanal, un mundo lleno de ideas, imaginación, recuerdo, insólito, necesario y tantos y tantos calificativos.

             
   

Hoy confirmé que la vida está hecha de pequeños momentos, instantes que te dan la libertad de ser tu mismo. Poner color a los instantes y que a pesar de las dificultades siempre hay tiempo para ese momento, ese instante donde te sientes libre para ser feliz. 

Mar, rosa azul.