lunes, 10 de junio de 2013

Una carta escrita para leer yo misma en días como hoy.

Cuando esa puñetera sonrisa no sale, esta en tu rostro pero no la sientes. Aunque consigues que los demás sonrían y eso es mucho, pero a tí algo te oprime el pecho. 
Una cuerda tira de tí hacia abajo y no eres capaz de quitarte ese peso de encima... Entonces es hora de dejarlo reposar, aguanta esa presión. El tic tac del reloj hace pasar el tiempo, despacio, pero pasa. Llegará la noche y tu descanso es importante, seguro que mañana hay algo que cambiará tu semblante, algo será diferente. 
Mañana cambiará tu manera de llevar esa carga, incluso cambiará tu rostro y la sonrisa asomará con mayor confianza. Créeme, descansa y mañana al despertar notarás ese pequeño cambio que te hará más fácil sonreír. 
Cuando ese peso te oprima compártelo, entre dos o más la carga pesa menos.


                                        


Mar, rosa azul.