viernes, 7 de junio de 2013

Un mal dia

Un mal día

La verdad, no se como empezar. Si hubiera tenido tiempo para escribir hace un par de horas probablemente sería una entrada muy desalentadora. Ahora me siento bien, feliz conmigo misma y a pesar de lo duro que me resultó la tarde incluso mi cuerpo responde bien.
Intentaré transmitir como me he sentido en mi décimo día de paseo pero no para que me compadezcáis, ni me digáis lo grande y fuerte que soy (aunque eso fue lo que me levantó) simplemente quiero que entendáis como es esta enfermedad, que apoyéis y comprendáis a quien la tiene (todos podemos tener a alguien cerca que la padezca) y ante todo, no ser un ejemplo para nadie, pero si que mis experiencias puedan ayudar a alguien que tenga fibromialgia.
Si consigo alguna de estas cosas me daré por satisfecha.
Posiblemente mi cansancio comenzó en la mañana, un día de trabajo y mucho subir y bajar las escaleras de la oficina, con las piernas doloridas, agujetas y cansancio acumulado de días anteriores y por supuesto pagando los esfuerzos del fin de semana. Al llegar a casa preparar comida y aprovechar a poner lavadora y recoger. Total que acabé a las 16:30. Rendida y con sueño por el cansancio, me quedé dormida, sueño que a cada poco perdía porque el dolor me despertaba. A eso de las 19:00 me Levante y fuí a por el ibuprofeno de turno. Se presentó la hora del paseo y yo como una piltrafa, dolorida y con un cansancio grande. Me sentí impotente, pensando con desanimo que iba a fallar, el paseo de media hora no podría darle. No me preguntéis como fui capaz si quiera de atarme las zapatillas, el caso es que me vestí y me propuse simplemente salir.
Cascos puestos y sin mirar el reloj me lanzé. Escuchaba Magia de Rosana Arbelo.

http://m.youtube.com/watch?v=EICGZq1w6Sg

Sin controlar el tiempo empecé a caminar, acorté unas cuantas veces el camino habitual. Hubo un momento en que me puse a llorar por pura impotencia. Entonces una pareja de ancianos, él con un bastón y ella encorvada con la mano puesta en los riñones me pasaron como una exhalación. Paseaban y con un ritmo para mi, impensable en ese momento.


Mi reacción fue de admiración, no me podía creer que no pudiera alcanzarles. Me dí cuenta por enésima vez lo incapacitante que puede llegar a ser la fibromialgia. Pro mientras pensaba en una y otra cosa continué andando, concentrándome en las maravillosas letras de las canciones de Rosana y aunque acortando parte del camino, conseguí dar una vuelta.
El siguiente reto fue meterme en la ducha, por norma el agua me deja un cansancio anormal y el miel a que la ducha me dejara fuera de combate era grande.
Conseguí ducharme, hacer tortilla de patatas y una ensalada para cenar, poner la mesa sin ayuda y ya..
Poco a poco comprendo cuanto puede llegar a frenarme el miedo a como voy a estar después. Aunque este miedo no siempre es el motivo que me frena. A pesar del miedo, que siempre estará, intentaré a controlarle mas.
Aprendo cada dia mas sobre mi, mis dolores, mis miedos y lo que es mas importante como superarme a mi misma, como ganarle mas batallas a la fibromialgia.
Hoy a pesar de todo gané, aunque no me sienta ganadora. Sé que llegará el día en que golpee tan fuerte que no podré cumplir con el objetivo, solo espero que ese día tenga la suficiente confianza en mí y poder continuar luchando.


Gracias de veras por comprenderme, aguantar mis idas y venidas y sobre todo por esos ánimos y bellas palabras hacia mi.

Os debo este sueño... seguir luchando contra la fibromialgia.

http://m.youtube.com/watch?v=BRxEncmkCxA


Mar, rosa azul.