martes, 18 de diciembre de 2012

Mi mundo paralelo



He descubierto un lugar donde la realidad es menos dolorosa, donde a nadie le da miedo expresar lo que siente, donde la sonrisa es una gran aliada y donde llorar no significa soledad, se hace en compañía.
Un lugar donde compartir es parte del día a día y nadie está obligado a nada.
Es mi mundo paralelo, el que me da fuerzas para seguir avanzando. Un rincón en el que refugiarme cuando hay tormenta, cuando mi corazón grita en voz alta, cuando mi mente no quiere pensar más, ni mi cuerpo puede con tanto dolor.
También hay dosis de realidad amarga, muy amarga, una ducha de agua fría a las cinco de la mañana, gente que se reúne para albergar esperanzas y solo encuentran martillos golpeando sobre sus cabezas. Dolores intensos de enfermedades sin treguas. Es mi mundo paralelo si, pero no por ello menos real.
Un mundo donde no da vergüenza compartir sentimientos y te enseña a decirle a la gente que te rodea cuanto la aprecias, quieres y necesitas. Te abre los ojos a las cosas importantes de esta realidad.
Y poco a poco mi mundo paralelo, que no irreal, me enseña a vivir y a compartir sentimientos con palabras bellas a mis seres queridos, a los que me rodean y a los que poco a poco se ganan mi corazón dentro de este mundo.

Gracias a todos por compartir este mundo paralelo y real conmigo.
Me hacéis mejor persona.